sábado, 4 de agosto de 2012
La infancia es la mejor vida.
Cuando éramos pequeños, todo era un juego de niños. Nada nos preocupaba, nada nos importaba. Lo único que nos molestaba era la arenilla que teníamos dentro de los zapatos después de estar jugando toda la tarde en el parque, riendo, pasándolo bien. Cuando ya somos un poco mas mayores pensamos que de pequeños eramos tontos, que éramos unos críos y unos ''frikis''. Pero ahora, una vez ya crecidos, deseamos volver a ser pequeños, deseamos volver a correr libres sin que nos preocupe lo que piensan los demás. Sin preocuparnos por amor y por amistades rotas. Esta es la historia de la vida que siempre desee. De la vida que me gustaría tener.
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